Bueno como un yogur, malo como el natre. Ese es Igor.
Es cierto! tiene una mezcla de bueno y "mal portado" increíble! Esa sutilidad que das con el coloreado y tan delicado que se apoya en el suelo.... parece que de un momento a otro va a sorprender con alguna travesura.
Será de esos juguetes que al abrir el cierre se transforma en otra cosa???? habría que ver que trae del revés!!!!
Me gusta la conposición asimétrica que le diste y ese foco de luz a baja altura, fuera del cuadro, está potente.
Saludos